Progresos Tecnológicos y Miradas estancadas

     A través de este análisis se recupera la voz y la experiencia de una persona con TEA. Desde su punto de vista, la concepción actual de la discapacidad en la sociedad está desactualizada, ya que se la sigue entendiendo desde el modelo médico o de prescindencia. Esto se debe porque se percibe a la discapacidad como un hecho trágico, sin salida y sin posibilidades de proyección a futuro.

También, expresa que esta problemática se evidencia cuando debe realizar algún trámite en lugares públicos como Anses, donde siente que predomina la idea de quienes atienden, que la discapacidad debe ser visible. Al no presentar un rasgo exterior que se note siente que su condición de TEA no es tenida en cuenta. 

Por esto mismo, reflexiona como operan los prejuicios del sentido común, los cuales tienden a asociar a la discapacidad con la debilidad, la incapacidad o infantilización; y como la sociedad impone parámetros sobre cómo debe verse una PcD (Persona con Discapacidad), invisibilizando a quienes presentan condiciones no visibles, dificultando el acceso a sus derechos.

Ante la falta de información y a los parámetros actuales que resalta la persona entrevistada en cuanto a la Discapacidad, se puede relacionar con lo planteado por Brogna, P. (2016) quien señala que la responsabilidad primordial consiste en comprender que una deficiencia no provoca por sí misma la discapacidad. Lo que una persona llegue a lograr o no, dependerá de las barreras que la sociedad construya, más que de su propia condición. 

De esta manera la autora afirma que la discapacidad puede condicionar, pero no puede determinar a la persona. En este sentido, ayudar a una persona a liberarse del estigma de la deficiencia depende de cuánto la sociedad, la familia y la comunidad reconozcan su valía, sus derechos, su dignidad y su capacidad de ser persona.

Por otro lado, Ferrante, C. (2014) analiza cómo la teoría de la tragedia médica personal reduce la discapacidad a un déficit orgánico que "enluta la existencia" y depende únicamente de la asistencia médica. Desde este enfoque, la persona debe esforzarse para alcanzar la normalidad y ser aceptada en la sociedad o, de lo contrario, queda segregada.

En contraposición, desde el modelo social se recalca que, si bien la rehabilitación o los apoyos terapéuticos son valiosos, los principales problemas de las personas con discapacidad no provienen de sus condiciones o deficiencias, sino de una sociedad discapacitante. De nada sirve el esfuerzo individual si luego el entorno y las interacciones cotidianas siguen manteniendo barreras invisibles, prejuicios y miradas denigratorias.

Se puede observar un claro ejemplo de esto en la experiencia de la persona entrevistada, que frecuentemente se enfrenta a diversas barreras en espacios públicos. En cuanto a esto, la tecnología surge como un facilitador y mediador en la realización de sus trámites, lo que le permitirá agilizar sus trámites y también, evitará pasar momentos incómodos cuando la comunicación o la interacción directa se vuelva compleja, debido a los prejuicios y a la falta de empatía. Esta situación, se alinea con lo que menciona Gonzalez, N. (2017) cuando sostiene que el avance de la tecnología favorece la accesibilidad de las PcD y que, frente al desarrollo continuo de la misma, resulta indispensable echar mano de ella para reducir ciertas limitaciones cotidianas.

A partir de lo dicho anteriormente se comprende que la mediación tecnológica facilita las distintas dimensiones de la accesibilidad (comunicacional, instrumental, metodológica y programática) debido a su transversalidad. De esta manera, tal como lo menciona el Artículo 9 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la tecnología ayuda a promover la autonomía y garantizar una inclusión real en la vida cotidiana, facilita la expresión, estimula el desarrollo de habilidades interpersonales y se convierte en un pilar para la vida autónoma e independiente. Sin embargo, la responsabilidad que tenemos como sociedad de eliminar las barreras de raíz no lo quita el avance de la tecnología o el acceso que ofrezca, sino que debemos de concientizar, generar empatía, transformar las miradas para garantizar los derechos de todas las personas, con o sin discapacidad. Informar/nos sobre qué es la discapacidad implica reconocer que existen múltiples y diversas realidades de estar y de ser en el mundo.


https://voca.ro/1ohQl1gHyewd 

Bibliografía

  • Brogna, P. (2016). El nuevo paradigma de la discapacidad y el rol de los profesionales de la rehabilitación. REVISTA INCLUSIONES ISSN 0719-4706 VOLUMEN 3.

  • Ferrante, C. (2014). Usos, posibilidades y dificultades del modelo social de la discapacidad. REVISTA INCLUSIONES ISSN 0719-4706 VOLUMEN 1 – NÚMERO 3.

  • González, N. (2017). Tecnologías para la inclusión: Construyendo puentes de acceso. 1a ed. Ciudad autónoma de Bs.As. LUGAR

  • Werneck, C. (2005). Manual sobre desarrollo inclusivo para los Medios y Profesionales de Comunicación, Escola Da Gente- WVA editora, Rio de Janeiro

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tutorial de Accesibilidad de Windows

Discapacidad, su concepción social, el abordaje y la ACCESIBILIDAD.